Los Derechos Sexuales y Reproductivos son derechos humanos reconocidos internacionalmente que tenemos todas las personas. Se recogieron como Derechos Humanos fundamentales en 1994 (El Cairo) y 1995 (Beijing) y fueron suscritos por le gobierno español para su desarrollo y cumplimiento.

 

  • Los Derechos Sexuales se fundamentan en el derecho a disfrutar de una vida sexual satisfactoria y placentera en todo el ciclo vital, libre de coerción y discriminación y respetuosa con la autonomía sexual de las personas. Implica garantizar la salud sexual, entendida como un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación a la sexualidad.
  • Los Derechos Reproductivos se basan en el reconocimiento y respeto a la capacidad de decidir libre y responsablemente, sin discriminación, coerción o violencia, si se desea o no tener hijas e hijos. Supone garantizar la salud reproductiva, entendida como un estado general de bienestar físico, emocional y social, y no de simple ausencia de enfermedad o dolencia, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo así como sus funciones y procesos.

 

Los Derechos son universales (inherentes a todas y todos), inalienables (no se pueden “no tener”) e indivisibles (todos los derechos están relacionados entre sí). Conllevan deberes y responsabilidades tanto para las personas como para los gobiernos de las distintas naciones. Puedes consultar más detenidamente los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos aquí.

 

  1. Derecho a la igualdad. Todas las personas son iguales en dignidad y derechos. Todas tienen derecho al reconocimiento social y a la protección legal de sus vidas sexuales y reproductivas.
  2. Derecho a la autonomía sexual. Todas las personas tienen derecho a expresar y manifestar sus deseos, placer, prácticas, orientación e identidad sexual; a decidir libremente sobre su vida sexual en un marco ético no discriminatorio y respetuoso con los derechos de otras personas y con la capacidad evolutiva de las niñas y los niños.
  3. Derecho a la libertad y la integridad corporal. Todas las personas tienen derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral, a vivir libres de riesgo y de cualquier violencia, intimidación o coerción que atente contra su libertad y bienestar sexual y corporal.
  4. Derecho a decidir sobre las distintas opciones reproductivas. Todas las personas tienen derecho a adoptar decisiones relativas a su vida reproductiva, a determinar libremente si quieren o no tener hijos e hijas y, en su caso, su momento y frecuencia.
  5. Derecho a la información. Todas las personas tienen derecho a disponer y acceder a una información completa, clara y veraz para tomar decisiones autónomas sobre su vida sexual y reproductiva y ejercer plenamente sus derechos.
  6. Derecho a la educación sexual. Todas las personas tienen derecho a recibir una educación sexual de calidad, libre de estereotipos y prejuicios morales, ideológicos o religiosos, que favorezca una vivencia positiva y saludable de la sexualidad.
  7. Derecho a la atención y protección de la salud sexual y reproductiva. Todas las personas tienen derecho a disfrutar del más alto nivel de salud sexual y de salud reproductiva como componentes centrales de su salud y bienestar, y por tanto a acceder a servicios de salud que ofrezcan una atención integral y de calidad.
  8. Derecho a la privacidad y la confidencialidad. Todas las personas tienen derecho al respeto de su privacidad e intimidad, y a la confidencialidad cuando proporcionan información sobre su vida sexual y reproductiva.
  9. Derecho a optar por los diversos modos de convivencia. Todas las personas tienen derecho a constituir la forma de convivencia que consideren más adecuada con la relación afectiva, igualitaria y libremente elegida que hayan establecido, y a disfrutar de los mismos derechos sociales y legales.
  10. Derecho a la participación y libertad de opinión. Todas las personas tienen derecho a ejercer su libertad de pensamiento, opinión y expresión de sus ideas, así como de asociarse para participar en el desarrollo de políticas que determinan su bienestar sexual y reproductivo.